viernes, 19 de agosto de 2016

Complicarse la vida

¿Qué necesidad tiene un maestro, funcionario, con un buen destino definitivo en su centro de complicarse la vida buscando innovaciones didácticas? Por no hablar de calentarse la cabeza dándole vueltas a enfoques pedagógicos más amplios o novedosos que pudieran llegar a desestabilizar el “establishment” educativo. ¿Qué necesidad digo yo? Pues creo que habrá que buscar la respuesta en la personalidad de cada profe porque desde luego no la encontraremos en los beneficios o reconocimientos que le pudieran reportar desde su administración. Entonces si no buscan la medallita de turno o una paga extra ¿que nos queda? Cada cual tendrá su respuesta, la mía es bien simple, me aburro. Nada exótico ni trascendental ya veis. Ante el estado de tedio, mi reacción es moverme, cambiar, buscar...

Fruto de este comezón, el año pasado me planteé involucrar al claustro del cole en un proyecto Erasmus Plus KA1 llamado Towards a Multilingual European School. Mis compañeros y compañeras apoyaron la idea, finalmente el proyecto fue aprobado por el SEPIE y mi pequeño cole de pueblo se encontró con 4 movilidades para 4 cursos durante dos años, a saber, dos cursos de inglés, uno de CLIL y otro más que incluirá unas visitas de estudio en coles de Finlandia. Asi que estas vacaciones de verano, me tocó hacer la maleta y en lugar de irme a las Seychelles me fui dos semanas a Dublín a hacer el curso CLIL en el Trinity College donde coincidí con más de 200 docentes de 14 paises. Mientras mi familia se quedaba en casa sin acabar de entender muy bien por qué razón tenía que irme “precisamente” en vacaciones, yo acudía a clase 5 horas diarias de metodología en inglés, dedicaba un par de horas más cara al ordenador para las tareas del curso y del proyecto, e intentaba en las horas libres, aprovechar la oportunidad para conocer un país que ha acabado por robarme un trocito del corazón. Y es que no todo van a ser documentos, presentaciones, tareas... Parte importante de este tipo de proyectos consiste en conocer de primera mano, cara a cara, las experiencias profesionales de nuestros/as colegas europeos y eso se consigue mucho mejor tomando una Guinness en Temple Bar o paseando por Glendalough mientras charlas de esto y lo otro.

La maleta pesó más al volver, literal y metafóricamente hablando. Además del típico Leprechaun de la suerte y de los conocimientos teóricos sobre CLIL me he traído sobre todo emociones; y de las buenas. Lo de la inteligencia emocional de Goleman y compañía debe tener mucho que ver con esto porque como decía Calne “la diferencia esencial entre emociones y razón es que la emoción lleva a la acción mientras que la razón lleva a conclusiones” y es que he vuelto decidido a pasar a la acción. Mi intención es formarme mejor y trabajar durante este año en una nueva programación de Educación Física basada en la metodología CLIL para impartir el área en inglés dentro de dos cursos. Y lo reconozco, lo haré principalmente por no caer en la rutina, porque me escuece acudir cada día a clase sin ilusión. Lo de dotar de valor añadido a la asignatura o lo de motivar a mi alumnado con actividades más creativas y enriquecedoras vendrá, seguro, por añadidura. Siempre he pensado en el/la maestro/a como en una enzima, un catalizador, que tiene en el conformismo su Amanita Phalloides particular y que mejor manera para mantener nuestra capacidad de favorecer los procesos de aprendizaje de nuestros/as estudiantes que salir de nuestra zona de confort...y complicarnos la vida. Porque siendo sincero, además del aburrimiento, me puede el amor a esta profesión, que le vamos a hacer.

4 comentarios:

PEteacher dijo...

Olé tú! Como me gusta encontrar gente inquieta en las escuelas. Frente al nada cambia, nada se mueve...un terremoto de ganas que no tiene otro premio que el hacer lo que crees que debes hacer. Ánimo y seguiré de cerca ese trabajo. ..y de camino (yo también estoy en lo mismo) me ofrezco a colaborar en lo que estimes oportuno. Un saludo y fe nuevo, Olé.

elmaestrojuan dijo...

Gracias Inés, tu tienes parte de culpa de que me anime a dar la clase en inglés... y te tomo la palabra en lo de echarme una mano ;-)

Adrian Parames dijo...

Yo comence el año pasado a trabajar en mi Colegio de Vigo con CLIL en Educación Fisica. Este año también hemos recibido la subvencion Erasmus, me ire a Holanda en Febrero. Mucho animo y estamos en contacto para intercambiar materiales ;)

elmaestrojuan dijo...

De Vigo? Compartí curso CLIL en Dublín con un paisano tuyo, Moncho. Suerte en Holanda. Sería genial compartir experiencias y materiales. Gracias Adrián.